La sal en escamas forma láminas finas y crujientes. Se pone sobre la carne ya cortada, justo antes de servir, para dar sabor y un toque crujiente.
Son cristales de sal planos, en forma de lámina o de pequeña pirámide hueca, que se obtienen evaporando agua salada poco a poco. La más conocida en España es la inglesa Maldon, tanto que mucha gente la llama así aunque sea de otra marca.
Su gracia está en la textura: al morder, las escamas crujen y sueltan el sabor salado a golpes, no de forma uniforme. Por eso se usa como sal de acabado, sobre el chuletón o la picaña recién cortados, y no para salar antes del fuego.
Para salar antes de cocinar es mejor la sal gruesa o la sal normal, que se reparten mejor y no se desperdician. La sal en escamas es más cara y, si se echa al principio, se disuelve y pierde lo que la hace especial.
Truco: échala con los dedos, desde un poco de altura, después del reposo y una vez cortada la carne. Así no se deshace con el jugo y cada loncha lleva su punto de sal.
Cómo se dice en cada país
| 🇪🇸España | Sal en escamasTambién: Sal Maldon |
|---|---|
| 🇧🇷Brasil | Sal em flocos |
| 🇺🇸Estados Unidos | Flaky saltTambién: Flake salt |